Oboe

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Oboe

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El oboe (francés: hautbois, 'madera alta o aguda' )?[1] [2] es un instrumento musical de la familia viento madera, de taladro cónico en el cual el sonido se emite mediante la vibración de una lengüeta doble que hace de conducto para el soplo de aire. Su timbre se caracteriza por una sonoridad penetrante, mordente y algo nasal, dulce y muy expresiva.[3]

Conocido desde la Antigüedad, el instrumento ha evolucionado en el espacio y el tiempo con una amplia diversidad fruto de la creatividad de las civilizaciones y culturas que han permitido que siga usándose en la actualidad. Los oboes tradicionales: bombarda, cornamusa, duduk, gaita, hichiriki y zurna; y los oboes modernos: oboe pícolo, oboe, oboe de amor, corno inglés y oboe barítono, forman una gran familia con múltiples facetas.[4]

Empleado en solo, música concertante, música de cámara, orquesta sinfónica o banda musical, el oboe moderno representa en la orquesta al conjunto de la familia. Las obras para oboe proceden esencialmente del repertorio barroco (Bach) y clásico (Mozart), y tras su renacimiento, del Siglo XIX (Robert Schumann) hasta nuestros días (Berio).

Según la RAE la persona que toca el oboe se denomina oboísta.[5] El término oboe lo han utilizado también los organólogos como nombre genérico para un instrumento de doble lengüeta de taladro cónico. También puede referirse a un tipo de registro de órgano.[6]

Contenido

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Descripción [editar]

Generalidades [editar]

« Consta de un tubo de madera y de una lengüeta doble. El tubo es como el molde de la columna de aire. Sobre él se hacen los orificios y se colocan las llaves. Su forma es cónica. La base del tubo, o sea el pabellón, se ensancha y toma casi la forma de un embudo. »
Louis Bleuzet, profesor de oboe del Conservatorio de París

En los oboes más modernos los orificios principales se cierran por medio de platos. Poseen unas llaves que sirven para facilitar la ejecución de cualquier pasaje musical. Este sistema es denominado thumbplate.[7] Existe otro, aunque no tan utilizado, basado en anillos que requieren que la yema del dedo tape por completo el agujero.[8]

El oboe está construido en tres partes: la cabeza o cuerpo superior del instrumento, donde va colocada la mano izquierda y se introduce la caña; la parte mediana o cuerpo inferior del instrumento, donde se coloca la mano derecha; y el pabellón o campana, que es la prolongación ensanchada de la parte o cuerpo inferior. Todas estas partes o cuerpos del instrumento encajan unas con otras por medio de una especie de espigas recubiertas de corcho.
El oboe está construido en tres partes: la cabeza o cuerpo superior del instrumento, donde va colocada la mano izquierda y se introduce la caña; la parte mediana o cuerpo inferior del instrumento, donde se coloca la mano derecha; y el pabellón o campana, que es la prolongación ensanchada de la parte o cuerpo inferior. Todas estas partes o cuerpos del instrumento encajan unas con otras por medio de una especie de espigas recubiertas de corcho.

El taladro es estrecho y cónico y se expande de manera más o menos regular por cinco sextos de su longitud, abriéndose luego más rápidamente para formar la campana. Esta expansión tiene la forma de una curva suave o de una expansión de conos, de acuerdo con la fórmula adoptada por diversos fabricantes y llevada a cabo experimentalmente con el paso de la historia. El diámetro de abertura en el cuerpo superior, donde se introduce la lengüeta mide 0,47 cm. y 1,58 cm. al comienzo del pabellón. La longitud del oboe, incluida la lengüeta, es de 64,77 cm., pudiendo variar esta longitud según los diferentes modelos de oboe. La lengüeta y el tudel sobresalen de la abertura superior 6,35 cm.[8]

El oboe está afinado en do y tiene un registro entre mezzo-soprano y soprano.[9] Las orquestas suelen afinar escuchando al oboe tocar el tono de concierto La 440 (es el la que se encuentra por encima del do central del piano, vibrando a unas 440 veces por segundo o, lo que es lo mismo, 440 hz). La razón de afinar empleando al oboe, es que, de entre todos los instrumentos de la orquesta, sin contar el piano, este instrumento de viento es el que posee un tono más estable. Su tono permanece constante a pesar de cambios en la temperatura o la humedad. Además, en comparación con muchos otros instrumentos, al dejar de tocarse durante mucho tiempo, es el que menos se desafina.[10] [11] [12] [13] [14]

Tesitura [editar]

La tesitura del oboe está comprendida entre el si2 grave y el sol5 sobreagudo. El si grave se consigue mediante una llave especial utilizada con el dedo meñique de la mano izquierda. El sol sobreagudo está situado dos octavas y una sexta mayor por encima de si grave.

Esta tesitura comprende cuatro registros: el «registro grave», que se extiende del si♭ grave al sol situado en la segunda línea del pentagrama, es decir, un intervalo de 6ª (si♭2 - sol3); el «registro medio», que va del sol de la segunda línea del pentagrama al sol inmediatamente superior, es decir, una 8ª por encima (sol3 - sol4); el «registro agudo», que se encuentra entre el sol que está situado encima de la quinta línea, y el re situado una 5ª por encima de dicho sol (sol4 - re5) y el «registro sobreagudo», que va del re agudo al sol situado una 4ª por encima del re (re5 - sol5).
Esta tesitura comprende cuatro registros: el «registro grave», que se extiende del si grave al sol situado en la segunda línea del pentagrama, es decir, un intervalo de 6ª (si2 - sol3); el «registro medio», que va del sol de la segunda línea del pentagrama al sol inmediatamente superior, es decir, una 8ª por encima (sol3 - sol4); el «registro agudo», que se encuentra entre el sol que está situado encima de la quinta línea, y el re situado una 5ª por encima de dicho sol (sol4 - re5) y el «registro sobreagudo», que va del re agudo al sol situado una 4ª por encima del re (re5 - sol5).

El si grave es el límite absoluto. En el registro sobreagudo el sol puede ser sobrepasado en algunos semitonos, pero estas notas resultan comprometidas para un oboísta de fuerza media. Para tocar en este registro, al oboe se le ha añadido una tercera llave de octava, pero incluso así resulta pesado y difícil. Los oboes más modernos, mejor construidos que los antiguos, dan una emisión de sonido más sencilla en el extremo agudo, debido a un alargamiento del pabellón. Esto ha permitido ganar unos grados en el registro sobreagudo, aunque los maestros clásicos evitaron escribir por encima del fa natural sobreagudo, como puede observarse en el Cuarteto para oboe y cuerdas de Mozart. El mejor registro del oboe está comprendido entre el la3 y el re5, registro en el cual el oboe es un instrumento de inestimable valor para la interpretación de melodías, siendo un símbolo de pureza e ingenuidad cuando se trata de describir caracteres humanos.[9] [15]

Sonido [editar]

« El oboe es ante todo un instrumento melódico; tiene un carácter agreste, lleno de ternura, yo mismo diría casi timidez. El candor, la ingenua gracia, el dulce gozo, o el dolor de un ser débil, le convienen al oboe: los exprime de maravilla dentro del cantabile. »

El sonido del oboe se distingue del de los demás instrumentos por ser más gangoso y nasal, también como acre, penetrante, áspero, cortante, ronco y aterciopelado. Éste, junto al fagot y el corno inglés, forma un grupo muy homogéneo, que representa las cualidades más obvias de la doble lengüeta que los distinguen de otros instrumentos. El oboe sería la voz soprano; el fagot, el bajo, y el corno inglés, el tenor, y, aunque no se emplee mucho en las orquestas, el oboe de amor, el contralto.[17]

En el oboe los sonidos armónicos se obtienen a partir de las llaves de octava y empleando las digitaciones de las notas situadas a la doceava inferior. A diferencia del clarinete o la flauta, que son de taladro cilíndrico, los armónicos suenan ligeramente velados debido al ensanchamiento cónico del tubo, y esto es una ventaja, pues, por otra parte, se pueden conseguir efectos de extrema dulzura. A diferencia de otros instrumentos de viento-madera, el oboe tiene un sonido claro y penetrante. Esto se debe al taladro cónico, que hace que el oboe sea rico en armónicos, tanto los pares como impares, y tenga un espectro tonal tan amplio. Gracias a esto, los oboes se escuchan fácilmente por encima de otros instrumentos en conjuntos musicales amplios. Los matemáticos pueden explicar esto mediante fórmulas derivadas del hecho de que el frente de onda no es plano, sino el segmento de la superficie de una esfera.[18] [19]

La belleza y pureza que emiten los sonidos del oboe dependen del sentimiento y el buen gusto que posea el artista, aunque esto no quiere decir que se descuiden las cualidades del sonido como tal. Por el contrario, es preciso poner la mayor atención en este punto, pues se corre el riesgo de adoptar sonidos que luego sean difíciles de corregir. Debe tenerse un gran cuidado al colocar la lengüeta entre los labios, pues de esta posición depende la calidad del sonido emitido. La búsqueda de una buena sonoridad es el principal objetivo del oboísta durante toda su carrera.[20]

El cuidado de la embocadura en el oboe merece más atención que en los demás instrumentos. El sonido del oboe puede ser muy desagradable, agrio e ingrato, si es mal tocado, como ocurre con los estudiantes al principio, razón de peso que puede inducir al abandono del estudio del mismo. Pero un oboísta avanzado puede producir un timbre rico, cálido y hermoso. En contraposición a lo anterior, Gustav Mahler, para obtener una sonoridad más estridente, disponía los oboes y clarinetes de tal manera que sus campanas apuntasen directamente hacía el público. Este efecto es indicado en la partitura en alemán Sahlltrichter auf. Por otro lado, el llamado efecto sordina, que consigue un sonido más apagado, se logra introduciendo un pañuelo en el pabellón del instrumento.[21]

Para hacer sonar el oboe, primero se debe humedecer la caña, bien sea en la boca o en un pequeño bote de agua que se suele colocar en el atril. Luego se empuja a través del hueco del cuerpo superior todo lo que se pueda, teniendo cuidado de que el instrumento no se quede alto. Todo el peso del oboe recae sobre el pulgar derecho, que se sitúa en el apoyadero del cuerpo medio. La parte raspada de la lengüeta se sitúa en el labio inferior, el labio superior se cierra sobre ella, y ambos labios se doblan hacia dentro cubriendo los dientes mientras que las comisuras de la boca se cierran sobre la lengüeta para impedir que el aire se escape. La lengua se mueve rápidamente sobre la caña para hacer el picado. Para realizar todo correctamente, los músculos labiales deben entrenarse gradualmente mediante la práctica. Al principio puede provocar cansancio, y la tendencia es la de introducir demasiada caña en la boca, produciendo un sonido alto y ruidoso.[22]

Al oboe se le suele usar en todo tipo de formaciones. En las orquestas, se le confía la melodía, dialogando sobre todo con la flauta. Posee, especialmente en los soli, las cualidades más valiosas; a su delicadeza y fuerza se unen la dulzura y flexibilidad de los sonidos, lo que permite expresar con un acento de encantadora pureza los más delicados sentimientos del alma, y por ello el oboe es imprescindible en la orquesta. También es empleado en la orquesta en los tutti, unido a otros instrumentos de madera o a las trompas, en armonías. Su más próximo afín es el fagot, con el cuál armoniza perfectamente su timbre; en el caso de simultanearse con la flauta o el clarinete se le da al oboe la melodía dominante, aunque cuando esta melodía está en octava se le da al clarinete o la flauta, aunque el oboe llevará un contra-diseño muy importante; en los tutti se nota al oboe más bajo que la flauta y más alto que el clarinete. Su timbre exclusivo participa a la vez de los instrumentos de cuerda y de los de viento, hace que se distinga de los demás instrumentos; el timbre característico del oboe es en el registro grave áspero, serio y muy intenso, pero a medida que se sube en el registro, éste se va haciendo más fino y delicado, con una sonoridad nasal.

La gama de recursos expresivos del oboe es muy extensa, siendo sus principales características, entre otras, la ingenuidad, gracia, elegancia, etc., aunque lo patético le es extraño; el oboe es el principal instrumento para interpretar obras con sentimientos «rústicos», por ejemplo, en la Sinfonía nº 6 «Pastoral» de Beethoven o en toda la música del nacionalismo folklórico valenciano. También expresa el duelo, como en la «Marcha fúnebre» de la Sinfonía nº 3 «Heroica» de Beethoven, el espanto y la desesperación, como en la «Carrera al abismo» de la Condenación de Fausto de Hector Berlioz, así como sabe cantar las más delicadas frases de amor, como en Romeo y Julieta de Berlioz, el Concierto para violín de Brahms, en el solo del movimiento lento de Pélleas et Mélisande de Debussy; en Pedro y el lobo de Prokofiev, donde el oboe interpreta la voz del pato o, por último, en la Sinfonía fantástica de Berlioz en la escena de los campos.[21]

Lengüeta [editar]

Lengüeta de oboe. Se emplean dos palas de caña, tudel (rodeado de corcho), hilo de nylon y alambre fino.
Lengüeta de oboe. Se emplean dos palas de caña, tudel (rodeado de corcho), hilo de nylon y alambre fino.
El oboísta Albrecht Mayer preparando las cañas para su uso. Los oboístas elaboran sus propias cañas para conseguir la respuesta sonora y tono deseados.
El oboísta Albrecht Mayer preparando las cañas para su uso. Los oboístas elaboran sus propias cañas para conseguir la respuesta sonora y tono deseados.
Artículo principal: Lengüeta

La lengüeta, también denominada caña, está formada por dos palas y un tudel, que se une con hilo de nylon, para luego ser raspada con una navaja de un filo. El nombre científico de la caña que se emplea para la fabricación de las palas se llama Arundo donax. Aunque las cañas pueden crecer espontáneamente desde el sudoeste de Inglaterra hasta el centro de África, parece ser que las que reúnen mejores condiciones, bien sea por el clima o por la calidad de la tierra, son las del sur de Francia. La caña española puede, en algunas ocasiones, suplir a la francesa pero no por mucho tiempo, dado que su duración es algo menor. Por otro lado, algunos han proclamado la calidad de las palas de California, México, o Australia, pero, en conjunto, los oboístas prefieren las palas de las regiones francesas de Fréjus y Cogolin. Según los expertos, las mejores palas proceden del departamento francés del Var. Pese a que en la estructura celular de esta caña están presentes ciertos metales y fibras plásticas, es posible que la superioridad de la pala mediterránea sea debida a los métodos tradicionales de cosecha y germinación, ésta última durante las fases lunares.[23]

La elaboración de la lengüeta es un proceso bastante laborioso que requiere paciencia y tiempo. En primer lugar, se procede a la plantación de la caña, que suele brotar hacia la primavera y se cosecha con la luna menguante de enero. Una vez cortada se le quitan las hojas y seleccionan las que pueden ser buenas. La caña se almacena en los graneros para su secado. Una vez seco, se crean tubos a partir de la caña para ser partidos en tres trozos con la ayuda de un hendidor o divisor de cañas. Tras elegir aquellas que tengan la epidermis con el color más luminoso y homogéneo, se procederá a cortarlas a una longitud de 7,5 cm. El siguiente proceso, el gubiado, requiere que las cañas estén húmedas y una máquina de gubiar cañas (eléctrica o manual), para darle una forma ligeramente curva. Luego se emplea una máquina de modelar palas que consta de un molde y un resorte, accionada mediante una prensa que apretará la caña con el molde y la cortará de la forma idónea. La pala, a su vez, saldrá doblada por la mitad sin llegar a partirse gracias a que la máquina incorpora una cuchilla que corta el esmalte de la caña. Los pasos mencionados suelen realizarlos empresas especializadas debido a la complejidad del proceso y a la necesidad de material especializado, aunque existen oboístas que prefieren realizarlo ellos mismos.[24]

El siguiente paso es el atado de la lengüeta, para el que se emplea hilo de nylon especial para atar cañas, tudeles y "tudelero". Una vez atada, se cortara la unión entre las dos palas con una navaja y un taco de madera donde se apoyará la pala, o bien, una guillotina de precisión milimétrica. Tras esto y por último se procederá al pulido o "raspado" de la pala, proceso altamente delicado que requiere una gran experiencia y habilidad. Para ello se emplea una navaja, que deberá estar muy afilada para ir rebajando la pala y dándole la forma, y una espátula, que se insertará entre las palas. La forma general se consigue comenzando con raspados cercanos a la punta y alargándolos uno por uno para ir buscando la forma de "U". El raspado tendrá una longitud de 11 mm y el rebajamiento se desarrollará de forma regular. Se podrá añadir hilo de alambre enrollado en la parte inferior de la lengüeta a unos 3 mm del final del tudel. Éste tiene la función de mantener la abertura constante en la lengüeta. El atado y raspado suele realizarlo el propio oboísta dado que la lengüeta va estrechamente ligada a la producción de un sonido de un tipo u otro, característica muy personal del intérprete. Aunque algunas empresas venden cañas atadas y pre-raspadas que requieren unos retoques para funcionar.[25] [26]

Materiales [editar]

Madera de ébano.
Madera de ébano.
Llaves de un oboe realizadas en alpaca y bañadas en plata.
Llaves de un oboe realizadas en alpaca y bañadas en plata.

Los primeros oboes se hacían de gramíneas (caña, bambú) usando el hueco natural del tubo, como el hichiriki empleado en la música gagaku japonesa. Aunque tales instrumentos tradicionales aún se fabrican actualmente con estos materiales efímeros, se evidenció la necesidad de un material más resistente y duradero. Los constructores buscaron maderas más duras, de gran densidad con fibras finas y regulares como el boj, pero también el cerezo salvaje, el palisandro (palo violeta) o el peral común. Algunos oboes barrocos estaban recubiertos de marfil.

En el siglo XIX, la adición de las llaves y la multiplicidad de agujeros hizo que se impusiera la madera más resistente: el ébano (Diospyros ebenum), más precisamente conocido como granadillo negro (Dalbergia melanoxylon), madera dura y densa que crece en África Central y Madagascar, que es marrón cuando se corta, pero luego adquiere una tonalidad negra tras pulirla o dejarla secar al sol. En la actualidad predomina el ébano todavía, pero se utilizan además maderas exóticas como el cocotero (Cocos nucifera), el palisandro (Dalbergia cearensis), el palo rosa (Tipuana tipu) o el cocobolo (Dalbergia retusa), que aportan nuevas sonoridades y sensaciones a los oboístas. Algunos fabricantes, como Marigaux, han realizado oboes en resina plástica (phenol-resin), ABS (Acrylonitrile Butadiene Styrene) o metacrilato.[27] [28] [29]

Posteriormente, la evolución tecnológica ha dado lugar a que incluso algunos oboes profesionales están hechos un 95% madera de granadilla granulada con fibra de carbono y resina epoxi (gama "Green Line" de Buffet Crampon). Esto hace que sean más resistentes a variaciones atmosféricas como la humedad o temperatura, y así evitar roturas y mejorar la duración del instrumento, conservando las propiedades acústicas que posee la madera natural.[30]

El oboe moderno cuenta con un complejo mecanismo de llaves hechas de alpaca, aleación ternaria compuesta por zinc, cobre y níquel, y bañadas en plata u ocasionalmente en oro.[31]

Historia [editar]

Antecedentes en civilizaciones antiguas [editar]

Tumba etrusca de Leopardi (detalle).
Tumba etrusca de Leopardi (detalle).
Intérprete de aulos. Anónimo. Lecito ático de figura negra con fondo blanco, hacia 480 a. C. Proviene de la tumba nº 22 de la necrópolis Gaggera en Selinunte, Sicilia.
Intérprete de aulos. Anónimo. Lecito ático de figura negra con fondo blanco, hacia 480 a. C. Proviene de la tumba nº 22 de la necrópolis Gaggera en Selinunte, Sicilia.

El origen del instrumento conocido en la actualidad por el nombre de oboe se remonta al 3000 a. C. Su nacimiento tuvo lugar posiblemente en las civilizaciones que rodearon los ríos Tigris y Éufrates (Mesopotamia), en Babilonia e Isin: sumerios, babilonios y asirios. En esta zona geográfica aparecieron gran diversidad de oboes conocidos con el nombre genérico de abud.[32]

El hallazgo de embocaduras de lengüeta doble, y las representaciones pictóricas, nos demuestran que unos instrumentos de la familia del oboe eran conocidos en Egipto hacia el 2000 a. C. Los instrumentos de doble lengüeta, denominados majt, alcanzaron un gran protagonismo relegando a un segundo plano a otros instrumentos. La elaboración de la doble lengüeta, elaborada en bambú, obtuvo una verdadera importancia. Las dos láminas que la forman eran tratadas cuidadosamente incluso durante el crecimiento de la planta.

El aulos también con un carácter genérico se difundió por toda Grecia llegando posteriormente a Roma con el nombre de tibia. Aristóteles en su Arte poética hace alusión a este instrumento diferenciándolo del sirinx, instrumento antecesor de la flauta de Pan.[32] También encontramos en un texto de Midas de Agrigento una distinción similar.[33] El timbre del aulos era agudo y algo estridente. Su ejecución presentaba gran dificultad y, de hecho, Aristóteles aconsejó que el aulos fuese tocado por músicos experimentados. Aún así fue el instrumento aerófono más importante de toda Grecia, pese a que Platón lo prohibiera en La República, por ser de dudosa afinación y sonido poco agradecido. En Grecia la música adquirió un importante papel en la educación de los griegos; hasta los treinta años era ordenado por las leyes el estudio musical, en Atenas, Esparta y Tebas todo ciudadano aprendía a tocar el oboe. En Roma, bajo el nombre de tibia, fue usado ampliamente, especialmente en funerales. En las excavaciones de las ruinas de Pompeya se ha descubierto un juego perfectamente conservado de tibia que puede verse en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Alrededor del siglo V los instrumentos de doble lengüeta desaparecieron a favor de otros aerófonos, volviendo a reaparecer a partir del siglo XI en Europa y Oriente con gran intensidad. Fue en China donde se conoció con el nombre de suona o guan; en Japón, hichiriki; en la India, sahnai o nagasvaram; en Turquía, zurna; en África Occidental, algaita.[34]

Edad Media [editar]

Dos chirimías tocando. Miniaturas del Códice del Escorial, hacia 1270. Cantigas de Santa María.
Dos chirimías tocando. Miniaturas del Códice del Escorial, hacia 1270. Cantigas de Santa María.

En la Edad Media fue la chirimía (chalumeau en francés, shawm en inglés) la que destacó entre los instrumentos de lengüeta doble llegando a la música del Renacimiento con fuerza y con importantes mejoras.[32]

Ilustración del Syntagma Musicum de Michael Praetorius, mostrando la familia del Pommer, antecedente del oboe moderno. Del 1 al 5, marcan las bombardas; el resto, son gaitas.
Ilustración del Syntagma Musicum de Michael Praetorius, mostrando la familia del Pommer, antecedente del oboe moderno. Del 1 al 5, marcan las bombardas; el resto, son gaitas.

Según algunos manuscritos de los siglos IX y X, la gaita y el caramillo estaban en uso en Francia, desde los lejanos tiempos en que habían sido importados a los galos por los conquistadores romanos. En la corte de Alfonso X el Sabio había gran cantidad de trovadores y troveros, los cuales dominaban el primitivo oboe, en forma de dulzaina o chirimía.

En el siglo XIII aparece en Francia un instrumento que mereció el nombre de oboe. Se fabricaba en el Poitou. En el siglo XV la villa de Cousteill (en Poitou) llegó a ser célebre por los oboes que se hacían allí. Estos instrumentos rudimentarios los tocaban los bufones y los juglares, junto con otros de cuerda o de viento, tales como violas, rebecs, mandoras, laudes, fidulas, caramillos y flautas. En esta época no existía el arte de agrupar las diferentes familias según su nombre; sólo a partir del siglo XVI se comenzó realmente a agruparlos.[35]

Durante el renacimiento, las chirimías de lengüeta doble eran los instrumentos de viento-madera más comunes, construidos en diferentes tamaños. Su sonido era ronco y fuerte, por lo que generalmente estaban considerados como instrumentos para ser tocados en el exterior (Lully desterró de sus interpretaciones todos estos instrumentos excepto la flauta dulce cuando entró a formar parte de la corte de Luis XIV). Esto dio lugar al desarrollo de una familia de taladro más estrecho y lengüeta doble para uso en interiores.

Michael Praetorius (1571-1621), en su Syntagma Musicum (1615-1620), nos proporciona la nomenclatura completa de la familia de la bombarda (Pommer en alemán), instrumento musical antecedente del oboe que cuenta con seis agujeros, compuesta de los siguientes miembros: la chirimía pequeña (fig. 5), poco empleada, medía 43 cm de longitud; la chirimía discantus (fig. 4), es el primitivo oboe moderno, su longitud era de 66 cm; el Pommer alto (fig. 3), medía 97 cm; el Pommer tenor (fig. 2), medía 1,3 m; el Pommer bajo (fig. 1), que tenía una longitud aproximada de 1,8 m; y, por último, el Pommer contrabajo, medía 2,7 m de largo y contaba con cuatro llaves.[36]

Barroco [editar]

Danse des nymphe (detalle), tapiceria creada en 1678 en la Manufactura de los Gobelins (1687) a partir de un diseño de Jules Romain (salvo el oboe barroco que, en relación a su diseño, será anacrónico en más de un siglo). Está expuesto en el Hôtel de Bourvallais, sede del Ministerio de Justicia, situado en lo alto de la escalera de honor junto con la Danse des Bergers y otra inmensa tapicería: Le Parnasse d'après Raphaël. La Danse des Nymphes y la Danse des Bergers forman parte de una serie de ocho tejidos llamada Les sujets de la fable contando los amores de Psique, Eros, Afrodita, entre otros dioses de la mitología griega.
Danse des nymphe (detalle), tapiceria creada en 1678 en la Manufactura de los Gobelins (1687) a partir de un diseño de Jules Romain (salvo el oboe barroco que, en relación a su diseño, será anacrónico en más de un siglo). Está expuesto en el Hôtel de Bourvallais, sede del Ministerio de Justicia, situado en lo alto de la escalera de honor junto con la Danse des Bergers y otra inmensa tapicería: Le Parnasse d'après Raphaël. La Danse des Nymphes y la Danse des Bergers forman parte de una serie de ocho tejidos llamada Les sujets de la fable contando los amores de Psique, Eros, Afrodita, entre otros dioses de la mitología griega.[37]
Oboe barroco, copia Stanesby.
Oboe barroco, copia Stanesby.
Al principio, cuando el oboe contaba con pocas llaves, se realizaban dos agujeros en el lugar de uno para realizar la misma nota un semitono ascendente.
Al principio, cuando el oboe contaba con pocas llaves, se realizaban dos agujeros en el lugar de uno para realizar la misma nota un semitono ascendente.

En 1661, Michel Philidor, virtuoso en muchos instrumentos de viento, es asignado en la Grand Écurie du Roy en la Corte Francesa. Fue en la corte de Luis XIV, el Rey Sol, donde las artes empezaron a tener una gran importancia y la música ocupaba un lugar muy importante. Jean-Baptiste Lully fue nombrado compositor de la corte y éste alcanzó más brillantez que cualquier otro de los compositores de la Historia. Es cierto que Lully consultaba con Philidor cuando escribió El burgués gentilhombre, pero fue más importante la colaboración que debió de haber entre Philidor y el gran virtuoso Jean Hotteterre, al cual se le atribuye el diseño del primer oboe. Lully, llegado de Italia, encontró que el oboe y las gaitas un amplio uso en la corte francesa. En los últimos años de la década 1650-1660 la comunicación entre estas dos personas daría como resultado final la creación del oboe propiamente dicho.[35]

Jean Hotteterre era el gaitero de la corte además de un fabricante de instrumentos. Poseía un taller en el que hizo varias adaptaciones y experimentos sobre chirimías y gaitas. Así llego el elegante oboe de tres piezas, que fue tomado inmediatamente por los intérpretes de vientos de la corte francesa, y probado en el ballet de Lully L'amour malade en 1657. De cualquier modo, la ópera Pomone (1671) de Robert Cambert se considera como el primer uso del oboe como instrumento orquestal. En 1674, cuando Cambert viajó a Inglaterra para supervisar la producción de la mascarada Calisto de John Crowe y Nicholas Staggins, se llevó consigo varios oboístas franceses notables, y el hautbois rápidamente ganó popularidad en Inglaterra. Henry Purcell compuso por primera vez para oboe en 1681 y lo emplearía regularmente en sus obras. En 1695, en Inglaterra se publicó el primer manual de oboe, The Sprightly Companion. Su autor se cree que fue John Bannister el Joven. En el siglo XVIII el oboe fue aclamado y utilizado ampliamente en toda Europa. Así las bandas de las cortes de toda Europa empezaron a abandonar el uso de las viejas chirimías y a utilizar el nuevo haut-bois.[38] [35]

En estas primeras décadas de experimentación del oboe, el oboe de amor y el corno inglés, debieron construirlos de todas formas y tamaños. El resultado fue que son los únicos instrumentos que han resistido a la prueba del tiempo, para aparecer en el siglo XX como miembros permanentes de la familia.

El oboe de dos y tres llaves, fue utilizado en el siglo XVII con muy pocos cambios. Los modelos de la primera mitad del siglo tenían tres llaves, conservando aún la cola de pez para el uso ambidiestro. Estaban fabricados con madera de boj, arce, ciruelo, cedro, peral, y más modernamente de ébano. Después de 1750, el oboe de dos llaves, ya requería una posición de las manos tal y como la tenemos hoy: la mano izquierda por encima de la derecha.[39]

James Talbot hizo la descripción de este oboe barroco: contaba con seis orificios, tres para cada mano. El tercer dedo de la mano izquierda y el primero de la derecha era doble (dos agujeros pequeños juntos en vez de uno normal), o sea, las notas fa, fa , sol, sol . Tenía un par de llaves pequeñas cerradas para el re3 y una simple para el do3. La campana presentaba dos orificios para la afinación. La caña no tenía ninguna virola (disco ancho colocado encima del tubo de la lengüeta, que servía de apoyo para los labios del ejecutante), quedando suelta para que el instrumentista pudiera tener un mayor control de la embocadura. El instrumento alcanzaba una extensión de dos octavas cromáticas completas, del do3 al do5. James Talbot describía la espiga articulada con la que se unían las tres secciones del instrumento. El oboe barroco carecía de llaves de octava. Para poder tocar en este registro se debía recurrir una digitación alternativa y al tránsito de armónico (técnica que consiste en soplar más fuerte para cambiar a un registro superior). Podemos darnos cuenta de que los problemas que debían lidiar los oboístas en ese periodo eran similares a los de hoy en día.[39]

Clasicismo [editar]

Oboísta tocando. Grabado extraído de Musicalisches Theatrum de J.Ch. Weigel. El auge de la burguesía hace que los músicos tengan que depender cada vez menos de «sus protectores» e interpreten más su música para los nuevos destinatarios.
Oboísta tocando. Grabado extraído de Musicalisches Theatrum de J.Ch. Weigel. El auge de la burguesía hace que los músicos tengan que depender cada vez menos de «sus protectores» e interpreten más su música para los nuevos destinatarios.
Oboe del Clasicismo, copia de Sand Dalton sobre el original de Johann Friedrich Floth, hacia 1805.
Oboe del Clasicismo, copia de Sand Dalton sobre el original de Johann Friedrich Floth, hacia 1805.

A partir de 1730 el taladro del oboe empezó a estrecharse con respecto de los modelos que podemos denominar plenamente barrocos. El instrumento fue objeto de innumerables mejoras en el último periodo del Barroco y sobre todo durante el Clasicismo, casi siempre de manos de artesanos franceses.[39]

En los nuevos instrumentos se redujo la considerable longitud del tubo por debajo de los agujeros de los dedos. Tenía seis agujeros principalmente distribuidos por dos grupos de tres, separados por un espacio más largo y por una clavija entre ellos. En el extremo más bajo, otro agujero era controlado por una llave permanente abierta y articulada. El siguiente agujero, cerrado por una llave, daba el semitono cromático de re 3. Aunque la escala principal del tubo era la de Re mayor, los seis agujeros de los dedos eran, de alguna manera, ambiguos en su afinación, dejando gran libertad al instrumentista en materia de entonación e inflexión.[40]

Otras posibilidades cromáticas fueron provistas haciendo el tercer y cuarto agujero más pequeños y en pares en vez de individuales. El abrir una o los dos a la vez, proporcionaba una digitación alternativa para ciertos semitonos. El do 3 al principio sólo podía obtenerse, o mediante el incierto recurso de cerrar parcialmente la gran llave, o subiendo el do. Ésta es la descripción que nos dejó James Talbot, justo después de la muerte de Purcell, el cual entre sus notas deja escrito que: «el presente hautbois, no tiene ni siquiera cuarenta años y es una mejora del gran oboe francés». Sin duda Talbot se refería al oboe utilizado en Francia por la orquesta de Lully. Esta es la única referencia escrita contemporánea a la edad y al origen del instrumento.

En cuanto a la caña que se usaba, se sabe bien poco, aunque esto es inevitable considerando la delicadeza de su estructura y la naturaleza perecedera de su material. Lo máximo que se ha podido recoger de algunas ilustraciones es que las cañas antiguas eran, en comparación con las actuales, bastante anchas en cuanto a su longitud y en su forma de cuña. Las mediciones de Talbot sugieren que había poca diferencia con las usadas en los shawms ingleses (como se llamaba al primitivo oboe en Inglaterra).

Nada sugiere que el nuevo oboe fuera un instrumento de tono más suave que el shawm o la chirimía, pero sobre su variedad de flexibilidad y dinámica, comentado por Talbot y el autor del libro The Sprightly Companion, se dice que: «era majestuoso, no inferior a una trompeta» y que «con una buena caña y una mano hábil suena tan suave y fácil como una flauta».[41] No hay duda de que los intérpretes buscaban estas características y que fueron las que encomendaron el verdadero oboe a los músicos en general y llevaron a su adopción amplia y rápida.

Desde la segunda mitad del siglo XVIII hay una primera evidencia positiva, aunque escasa, de las cañas usadas. En algunos museos hay tudeles de láminas de metal enrolladas con restos de cañas sujetos a ellas de en torno al año 1770. Estos restos, junto a una o dos cajas de cañas y aproximadamente en la misma fecha, dan una pista de las dimensiones de la caña completa. Medía aproximadamente 9 mm de ancho en la punta y era todavía proporcionalmente corta. El tono de estas cañas debió ser necesariamente grosero, basto o tosco. La ilustración del oboe en L'Encyclopédie de Denis Diderot (1751-1765) muestra una caña muy peculiar, larga, construida sin estar doblada, aparentemente para insertarla directamente en la parte de arriba del instrumento.[40]

Su primera aportación en la orquesta fue la de ripieno o acompañante de los violines con la finalidad de que la articulación alcanzara un mayor grado de entendimiento. El oboe pronto alcanzó un protagonismo claro gracias a las aportaciones de Johann Sebastian Bach (1685-1750), Georg Friedrich Haendel (1685-1759), Jean Baptiste Loeillet (1688-1750), Georg Philipp Telemann (1681-1787), Jan Dismas Zelenka (1679-1745) y otros muchos autores de épocas precedentes. El oboe alcanzó su madurez gracias a Lebrun, un compositor e importante oboísta de la orquesta de Mannheim, quien le dedicó numerosos conciertos.[32]

Siglo XIX [editar]

Desde comienzos del siglo XIX la elaboración de las llaves y el torneado ha cambiado mucho. Hoy en día se emplean técnicas digitales de pulido de maderas y se sigue todo mediante un proceso informatizado, aunque al final los retoques del instrumento (tornillos, sonido y afinación) los realizan a mano expertos especializados.
Desde comienzos del siglo XIX la elaboración de las llaves y el torneado ha cambiado mucho. Hoy en día se emplean técnicas digitales de pulido de maderas y se sigue todo mediante un proceso informatizado, aunque al final los retoques del instrumento (tornillos, sonido y afinación) los realizan a mano expertos especializados.
Oboísta sujetando un oboe clásico. Se puede apreciar el detalle de la caña primitiva, mucho menos elaborada. Retrato de 1770 atribuido a Johann Zoffany (1733–1810). Smith Zollege Museum of Art, Northampton, Mass.
Oboísta sujetando un oboe clásico. Se puede apreciar el detalle de la caña primitiva, mucho menos elaborada. Retrato de 1770 atribuido a Johann Zoffany (1733–1810). Smith Zollege Museum of Art, Northampton, Mass.
Oboísta (también conocido como Benjamin Sharp). Retrato de 1880 por Thomas Eakins (1844-1916)
Oboísta (también conocido como Benjamin Sharp). Retrato de 1880 por Thomas Eakins (1844-1916)
Fotografía de 1855 de Frédérick Triébert (1813-1878) del Catálogo Triébert, considerado como uno de los diseñadores del oboe moderno.
Fotografía de 1855 de Frédérick Triébert (1813-1878) del Catálogo Triébert, considerado como uno de los diseñadores del oboe moderno.
Oboe actual de la firma Marigaux.
Oboe actual de la firma Marigaux.

No cabe duda de que el espíritu estético del Romanticismo, junto con la Revolución Industrial, creó las circunstancias idóneas para la evolución sonora y la mecanización del oboe. Por una parte, la delicada precisión del instrumento requirió para su fabricación el desarrollo mecánico de las máquinas. Por otra parte, el espíritu romántico del sonido que se deseaba del oboe. La mecanización nunca fue concebida como un mero objeto caprichoso, sino que era la belleza del sonido y articulación lo que realmente se buscaba y frecuentemente se encontró.[42]

En esta época, la familia de los oboes estaba representada por el oboe propiamente dicho y por el menos frecuente oboe de caza, que ya había tomado el nombre de corno inglés. El oboe de amor se utilizó más bien poco en esta época.

El oboe de dos llaves seguía en uso y probablemente todavía se fabricaba hasta 1820. Entre 1800 y 1825, aparecieron ocho llaves en el oboe, al principio como alternativa a la digitación aceptada, o para mejorar la entonación, pero más tarde como facilidades primarias. Es casi imposible datarlas individualmente, pero su orden de aparición parece que fue el siguiente:

  1. La llave de octava, frecuentemente se encontraba en algunos oboes de dos llaves.
  2. Una llave cerrada de sol para el dedo meñique de la mano izquierda, que suplía, aunque no necesariamente reemplazaba, los tres agujeros gemelos.
  3. Una llave de abertura entre los agujeros 4º y 5º para mejorar el fa . Esta llave, que sobrevivirá hasta 1840, la abría el dedo meñique de la mano derecha. Desde entonces dio paso a un anillo que permaneció abierto. Mecanismo que cogió de la flauta reformada por Boehm y fue aplicada al oboe y al clarinete.
  4. Una llave cerrada que eliminaba la incierta digitación de do .
  5. Una llave cerrada de fa, colocada transversalmente entre los agujeros 5º y 6º.
  6. Una llave cerrada para el si en la parte superior.
  7. Una llave cerrada para el do también en la parte superior.
  8. Una llave abierta, que cubría uno de los agujeros de resonancia de la campana y extendía la tesitura hasta el si . Con esto se omitía, aunque no siempre, el segundo agujero de la campana.[42]

La colocación de las zapatillas (pequeño disco de fieltro forrado de piel que permite que los orificios cierren sin producirse pérdida de aire) en las llaves 4ª, 6ª, 7ª, y 8ª permaneció variable durante algunos años antes de establecerse. En la junta superior del si podía usarse tanto con el pulgar izquierdo como con el índice derecho, y a veces ambos. El do 3 con el índice derecho o el anular izquierdo, y la llave de la campana con el meñique izquierdo y con el pulgar izquierdo. De todas estas adiciones, el do 3 normalmente tocado con el meñique derecho, es el que más variedad muestra. La llave tapaba un pequeño agujero situado debajo de la llave de do3. Este mecanismo fue diseñado para permitir una sola presión para cerrar el primero y abrir el otro simultáneamente, para que sonara el do 3, al igual que para permitir que el do se cerrara para la nota de la campana. Un simple cruce de llaves sirvió al principio. Para esto se necesitaba que la yema del dedo resbalara en algunos pasajes.[43]

Así, un oboe totalmente equipado tal y como Beethoven pudo haberlo conocido en sus últimos años tenía catorce agujeros de tono y una llave de octava. Además, era totalmente cromático desde el si hacia arriba sin recurrir a las digitaciones anteriores. Para entonces, algunos instrumentistas avanzados, mediante digitaciones especiales y técnicas de embocadura, también habían extendido la tesitura hasta el fa 5 o excepcionalmente hasta el la 5.

Después de 1820 aparece el oboe de trece llaves de Joseph Sellner, profesor de orquesta en Viena quien ejerció durante mucho tiempo su influencia sobre la concepción alemana del instrumento. Joseph Sellner había añadido algunas llaves dobles y así se creó su llamado «oboe de llaves», el más avanzado de su tiempo. Éste es todavía la base del instrumento de estilo vienés utilizado hoy en día. El resto de su construcción cambió muy poco: ancha perforación al nivel de las junturas y reborde tradicional en el extremo interno del pabellón (el oboe vienés actual, de Hermann Zuleger, es el último representante del oboe clásico).

No cabe duda que el oboe moderno fue obra de los constructores parisinos. Los primeros profesores del Conservatorio de París, Sallatin y Vogot se mostraron reacios a los cambios y siguieron con el viejo instrumento simple, pero muchos de sus jóvenes alumnos tenían ideas diferentes. Esta rápida evolución del oboe mecánico se debió a la reflexión, según lo tocaban fabricantes e intérpretes tales como Apollon Marie-Rose Barret (1804-1879), la familia Triébert, Theobald Boehm (1794-1881) y sobre todo Henri Brod (1799-1838) y Georges Gillet (1854-1920).[43]

En 1844 L. A. Buffet, de París, patentó un oboe diseñado según los principios acústicos de Boehm, con el correspondiente sistema de llaves-anillos. Boehm estaba preocupado con la producción de este instrumento. Oboes de este tipo encontraron alguna aceptación en círculos militares, pero su sonido potente y abierto, debido a los agujero de tono y a la longitud del taladro, no atrajo la atención de la mayoría de los oboístas franceses.[44]

En Inglaterra, de todos modos, el célebre intérprete francés A. J. Lavigne adaptó el instrumento de tipo Boehm y mandó construir algunas versiones según sus propias ideas. Los Triébert y otros fabricantes franceses intentaron aplicar el sistema de llaves de Boehm a un taladro más convencional y estos oboes se usan hoy en día de vez en cuando, sobre todo entre los músicos que se dedican a este instrumento.

Henri Brod realizó entre 1835 y 1839, gracias a un trabajo artesanal y meticuloso, un mecanismo cuya precisión no desdice en nada a la que consiguen los constructores contemporáneos; de la flauta de Claude Laurent (m. 1857) adoptó la llave de hierro montada sobre soportes metálicos, con un tambor metálico soldado al metal, de manera que daba la impresión de formar parte integrante de las llaves. Este tambor estaba ajustado con precisión a una fuerte barra de metal duro fijada a través de soportes afianzados por una placa metálica montada en la madera.[44]

A partir de 1840 los soportes se fijaron directamente en la madera. En esta época se pensó que la medida era retrógrada y dictada por un espíritu de ahorro. Del clarinete de Müller, Brod sacó las nuevas zapatillas, hechas al principio de piel de cabritillo repleto de lana y más tarde de fieltro, recubiertas por una membrana de ternero y adaptadas a las llaves en forma de morteros.[45] Esta fórmula revolucionaria se completaba con el uso de resortes de hierro forjado. Brod comenzó la manufactura de oboes, adoptando sus ingeniosas invenciones en sus nuevos instrumentos.[46] En su método reivindica la invención de la placa del dedo índice izquierdo. Esta placa tenía la superficie perforada, y estaba destinada a evitar la difícil semiobturación del agujero superior para la octava del do 4 y re 4. Extendió la tesitura del instrumento hasta el si , aunque esta particularidad no fuera todavía de uso corriente. El tubo de sus instrumentos era bastante estrecho y el sonido que producía tendía a ser bastante menudo y dulce.[47]

Fue también precursor del corno inglés moderno: un instrumento de cuerpo recto con el bocal curvo. Brod debía de ser, seguramente, como un jefe de los diversos artesanos, pidiéndole estos consejos antes de la realización de innovaciones. Sus composiciones, estudios y sonatas dan fe de la capacidad del oboe hasta 1840, proporcionando además estudios útiles para el instrumento de hoy.

Contemporáneos a Brod fueron los primeros oboes de la familia Triébert, en cuyas manos el instrumento francés progresó hasta su forma más fina. Guillaume Triébert inició la dinastía, al abrir en 1810 un negocio que fue floreciente hasta 1876. La dinastía fue seguida por Frédérick Triébert (1813-1878). Bajo la vigilancia de los Triébert, tuvo lugar una total transformación del oboe. Éstos, aconsejados por los oboístas de la época, crearon seis modelos diferentes, dejando un legado que sigue siendo todavía el anteproyecto para todos los instrumentos.

Su trabajo incluyó un nuevo diseño del taladro, con el fin de buscar siempre mayor refinamiento en la calidad del tono, al igual que mejoras progresivas de llaves. Hacia 1840 desaparecieron los ejes modelados en la madera del instrumento, y dejando en su lugar columnas directamente atornilladas en él, lo que hacía en la unión superior completamente lisa. Estas columnas llevaban el do 3, do 3, re 3, para el dedo meñique de la mano derecha; un si y un do 3 duplicado sobre una larga palanca para el dedo meñique de la mano izquierda. La palanca del fa 3 se sustituyó por una llave de anillos. Puso una llave de sol 3 para quitar el doble orificio del dedo corazón de la mano derecha, un medio orificio para el do 4, y una llave acústica de octava. Ésta se presentó como sistema tres.[47]

El sistema cuatro (système 4, 1843) fue producido siguiendo las ideas de Apollon Marie-Rose Barret, oboísta francés residente en Inglaterra, que llegó a ser solista de la orquesta del Covent Garden en 1829.

Este sistema pronto fue perfeccionado y se conocería como el sistema 5 (système 5, 1849). Según Philip Bate, aunque normalmente atribuido a Barret, este sistema fue, de hecho, invento de Frédérick Triébert, a quien elogió en su guía de 1862. Los cambios que introdujo fueron que el si 3 y el do 4 se ejecutaban con el dedo pulgar de la mano derecha. Los instrumentistas consideraban que la precisión y complejidad del mecanismo se reflejaba, en cierto modo, en su contribución y la facilidad de ejecución. Así pues, tras un periodo de éxito llegó otro periodo de simplificación.[7]

Sin embargo, la importancia capital del instrumento de Barret residió, según su propio inventor, en el hecho de que la segunda llave de octava era esencial para el oboe y, además, ésta podía lograrse con la misma digitación que la primera octava. Este juego de llaves de octava ha tenido mucha aceptación en Alemania, Austria e Italia. Él, en su Guía de 1850, recomendaba añadir la llave de si . Otros detalles fueron una llave para el trino do 4 - re 4 y palanca de contacto para el si 3 y do 4 de la mano izquierda. Muchos oboes de hoy todavía emplean una llave para el pulgar ligada a un sistema para el oboe de conservatorio. No implica demasiado mecanismo adicional y presenta ciertas ventajas de manejo alternativo de dedos, tanto como para tener la posibilidad de darle color al sonido, mejorar la afinación y para la simplicidad técnica.[48]

Los instrumentistas franceses conservaron la posición del primer anillo del índice de la mano derecha (do 4) características del sistema conservatorio de los Triébert, y los ingleses conservaron la llave para el pulgar de la mano izquierda, sistema simple que Barret había sacado del sistema 5. A pesar de los modelos fijados por Barret y apoyados por el distinguido intérprete A. J. Lavigne, los oboes ingleses se quedaron un tanto anticuados a lo largo del siglo. En 1840 solo tenían ocho o nueve llaves. Inglaterra dependió sencillamente de los modelos importados hasta muy avanzado el siglo.

El sexto y último sistema de los Triébert quitó el mecanismo de si 3 y do 4 con el dedo pulgar de la mano izquierda y estableció el uso del dedo índice de la mano derecha para estas notas. Además, puso una llave automática de octava para suavizar el paso de sol 4 a la 4. Así quedaba la base puesta del sistema de conservatorio.[48] Pero el trabajo no terminó ahí. Después de la muerte de Frédéric Triébert en 1878, su protégé François Loreé continuó los experimentos y pronto produjo el sistema A6, en el cual los tres primeros dedos de la mano derecha (índice, corazón y anular) podían operar el mecanismo del si 3-do 4.[49] Georges Gillet debió de ejercer su influencia en el trabajo de François Loreé, y en 1882 adoptó este sistema para el Conservatorio de París, en el cual era profesor. Desde entonces a este sistema se le llamó sistema de conservatorio. Posteriormente Loreé creó un sistema que incorporaba platos en vez de anillos. El sistema fue perfeccionado por sus hijos y puesto en práctica en 1906. G. Gillet quiso adaptarlo y para distinguirlo del sistema de conservatorio le llamó sistema Gillet (o sistema de platillos).[50] [51] [52]

Siglo XX [editar]

En la época de F. Lorée asistimos a la perfección del oboe clásico. La aparición de orquestas de gran tamaño exigió que la sonoridad del oboe fuera más penetrante. Empezaron a utilizarse maderas más pesadas y las paredes del instrumento se hicieron más densas. Se emplearon maderas de diferentes variedades del granadillo y en particular el ébano de Mozambique en sustitución de otras maderas como el palosanto y el boj. Numerosos instrumentistas consideraban los instrumentos de Lorée y su hijo como los mejores que se han fabricado. Heredero de los conocimientos de los Triébert, François Lorée funda su propia casa en 1881 y es su hijo, Lucien, quien le sucede en 1902. En 1906, Lorée sentó en Francia el sistema de platillos conocido como modelo Gillet, el cual, además de lo anteriormente dicho, y sin alterar la digitación normal, permitía por medio de semiagujeros, obtener cierto número de trinos que habitualmente eran difíciles de hacer. Este instrumento ha sido admitido como modelo en América y progresivamente en Europa desde finales de 1930. El oboe de hoy ha mejorado en cuanto a la calidad de fabricación de las piezas, pero su base es el modelo de platillos. Hoy es el que más se fabrica en París.[50] [51]

Entre las invenciones de nuestro siglo cabe destacar la llave de resonancia para el fa de horca (posición conocida como fourchuen francés y fork en inglés), obra de Bonnet en 1907. La mejora del trino re - mi se la debemos a Bienzet. Se añadió una llave de resonancia para el si 2 y una tercera llave de octava para facilitar la ejecución de notas sobreagudas y así proporcionar una mayor seguridad para el intérprete.

Las investigaciones de Marigaux (1935), anteriores a 1930 tomaron, en cierto modo, una orientación contraria a la anterior evolución del oboe francés, ya que el cuerpo era un poco más alargado. El resultado fue un instrumento de gran calidad y sonoridad más suave, características que aún mantiene hoy. El oboe de Charles Rigoutat se acerca más a la pureza clásica de Lorée.[50]

Oboe vienés y sistema thumbplate [editar]

Oboe vienés.
Oboe vienés.
Llave del pulgar del sistema thumbplate.
Llave del pulgar del sistema thumbplate.

La propagación del oboe francés ha sido tan completa que llaman la atención las pocas escuelas que han conservado el uso de instrumentos de un tipo distinto, siendo la más conocida la austríaca. A este instrumento se le denomina oboe vienés y se emplea en la propia Viena y en algunas zonas de Austria. Los oboístas de la Orquesta Filarmónica de Viena quizá son el máximo exponente en lo que a representarlo se refiere. Pese a estar dotado de un mecanismo bastante complejo, el oboe de Hermann Zuleger, luthier que fabrica este tipo de oboe, posee características del antiguo instrumento de Sellner y Koch, tales como el pailer profundo del cuerpo a la altura del pabellón y el reborde orientado hacia el interior en la extremidad del propio pabellón. Posee a la altura de la parte superior, donde va colocada la caña, un abombamiento que recuerda a los oboes del siglo XVIII. La sonoridad del instrumento se funde bien en los conjuntos instrumentales de viento y en las orquestas. En ocasiones, su sonoridad es del todo apropiada para los solos cortos de las piezas clásicas. En los largos pasajes de solo llega a ser algo monótono, y ello es debido en gran parte a la lengüeta, más bien ancha y corta con relación a la lengüeta francesa.[53]

El sistema thumbplate (o sistema cuatro) es una variante del oboe que se sigue empleando en algunos países y sobre todo en Inglaterra. Inventado por Apollon Barret, la diferencia estriba en que el si 3 y el do 4 se ejecutan con el dedo pulgar de la mano derecha. Hay escuelas que lo aconsejan para los principiantes, pero su empleo no es de manera generalizada pues el sistema francés también tiene sus adeptos.[53] [7]

El oboe francés lo producen en numerosos países distintas casas: en Francia, Marigaux, Loreé, Cabart, Rigoutat, Buffet; en Inglaterra, Louis, Howarth; en Alemania, Mönnig, Heckel, Pigner, Frank und Meyer; en Italia, Prestini, Bulgheroni, Patricola; y en América, Laubin, Fox, Covey, Püchner.[54] [55] [56]

Técnica [editar]

La calidad del sonido [editar]

La calidad del sonido depende de muchos factores, todos ellos determinantes en mayor o menor medida. En primer lugar, la lengüeta. La calidad de sus materiales, esto es, que no sea ni muy dura ni blanda. También la precisión y calidad del raspado y que sea igualado en ambos lados. La posición de la lengüeta sobre los labios va a repercutir en la calidad sonora. La posición del instrumento con respecto al cuerpo debe ser la correcta. Se aconseja sujetar el instrumento describiendo un ángulo de unos cuarenta a cuarenta y cinco grados aproximadamente con respecto al cuerpo. Es adecuado realizar una buena presión diafragmática en todo momento que permita que la cantidad de aire en todo momento sea la misma.

El gusto musical del intérprete, a su vez, es también un factor importante. Éste aspecto estará marcado por el lugar de procedencia del instrumentista. Por ejemplo, en Alemania predomina una sonoridad más oscura y potente, y en Francia se prefiere que sea más claro y delicado.

Pero sin duda, en la interpretación, el vibrato va a ser el que tenga el papel más importante, pues el oboe, al poseer una sonoridad tan fina y delicada, si no se utiliza este recurso, el sonido carece de vida y color. Es, pues, una inflexión expresiva de la sensibilidad y personalidad musical. El vibrato puede realizarse de dos formas: con los labios y con el diafragma. El primero resulta demasiado rápido y exagerado, llegando incluso, a veces, a desafinar el instrumento. Este tipo de vibrato no es muy utilizado como un recurso de expresión, utilizándose solamente para conseguir efectos en la música contemporánea.

El vibrato de diafragma se consigue mediante golpes de presión realizados por el músculo diafragmático sobre la columna de aire. Este vibrato resulta más delicado y conveniente que el labial. Un vibrato conveniente debe tener de cinco a siete oscilaciones por segundo, dependiendo del carácter musical que se le quiera dar a la interpretación. Hay pasajes musicales en los cuales no es necesario y será adecuado realizarlo en las notas largas.[57] [58]

La articulación [editar]

El oboe es un instrumento que, dadas sus características, tiene posibilidades técnicas inferiores a la de otros instrumentos de viento como la flauta, el clarinete, el saxofón, etc. Sin embargo posee otras cualidades que hacen que el oboe sea uno de los instrumentos más expresivos, alcanzando por ello un grado de virtuosismo elevado, y superando con creces al resto de la familia de viento madera.[59]

Modo de «atacar» los sonidos
La lengua es a los instrumentos de viento lo que el arco es a los instrumentos de cuerda. A ella se debe, en gran parte, la brillantez de la ejecución, así como a la lengua le corresponde el papel de articular, con gran riqueza de medios, el lenguaje del instrumento.
La lengüeta debe colocarse entre los labios buscando la punta de la caña. La punta de la lengua se colocará sobre la fina abertura de la lengüeta, de tal manera que tape a ésta. A continuación y después de aspirar aire, quitaremos la lengua de la punta de la lengüeta y atacaremos con un golpe de aire. Esta presión del aire sobre la lengüeta la hace vibrar produciéndose el sonido. A esto se le denomina «golpe de lengua» y se consigue colocando y retirando repetidamente el extremo de la lengüeta, la lengua, a fin de interrumpir o dejar paso libre al aire.
Picado
Se realiza obstruyendo por un instante la punta de la lengüeta retirando así el aire. El efecto que se consigue es que la nota suene con más realce pero su duración es menor que con el ligado.
Staccato.
Staccato.
Stacatto
Se obtiene mediante la simple articulación de la lengua. Soplaremos al instrumento igual que si de una nota larga se tratara. Mientras, debemos cortar la columna de aire con la lengua articulando la letra "T". Esta letra es importante puesto que proporciona una inmediata proyección del soplo al interior del instrumento. Cuanto más rápida sea la música, más ligera ha de ser la lengua en su movimiento contra la lengüeta. Habrá que ir con cuidado con que con la acción de la lengua no sea demasiado pesada pues produciría un sonido «graznante» y demasiado corto, pudiendo ser además lento y desafinado. Aunque la palabra stacatto signifique separado, y no importando lo corto que éste sea, la nota tiene que tener sustancia.[60]
Su rapidez es inferior a la de la flauta o el clarinete, aunque de todas formas el oboe no es un instrumento en el cual el stacatto pueda realizarse con mucha rapidez. Como media general, en el registro grave la velocidad de ejecución es aproximadamente de «120 = negra», y en los registros medio-agudo la velocidad aumenta hasta «132 = negra», aunque la velocidad de ejecución dependerá del nivel del ejecutante, de la morfología bucal de éste y de la emisión de la lengüeta.
Doble picado
Se suele utilizar para mejorar la velocidad del stacatto. La obtención de este tipo de picado se produce cuando articulamos un golpe de lengua seguido de un golpe de garganta. Se consigue mediante la articulación de las letras «ta-ka-ta-ka-ta-ka», donde el «ta» corresponde al golpe de lengua y el «ka» al golpe de garganta. En la práctica del doble picado deberemos estar atentos en igualar las dos sílabas, pues en la práctica el «ta» resulta más fácil de emitir que el «ka». Algunos oboístas han escrito algunos ejercicios en sus libros referentes al doble picado, como R. Lamorlette (solista del Teatro Nacional de la Ópera de París), en su libro Douze Etudes.[61]
Triple picado.
Se emplea sobre todo en ritmos en forma de tresillos. Se pueden emplear tres formas de articular: la articulación «ta-ta-ka/ta-ta-ka», la articulación «ta-ka-ta/ta-ka-ta» y la articulación «ta-ka-ta/ka-ta-ka» que es como una triplicación del doble picado.[62]
Picado-Ligado.
Se obtiene mediante la articulación «da-da-da». La finalidad de esta articulación es cortar suavemente la columna de aire. Este picado se utiliza más frecuentemente en frases con carácter más expresivo.
Existe también el denominado «picado de diafragma» que consiste en emisiones bruscas del diafragma que no llegan a cortar la emisión del aire, pero sí hacen notar el acento en la nota articulada. El picado de diafragma es mucho más suave que el picado-ligado, aunque también es mucho más fatigoso. En ambos picados, la velocidad de ejecución es inferior al stacatto.
Ligado.
Ligado.
Ligado.
En el ligado sólo se articula la primera nota de todas las que haya ligadas. Se puede realizar a una velocidad bastante rápida, pero se suelen evitar los ligados en las zonas sobreagudas, pues a partir del do agudo, las posiciones se vuelven bastante más complicadas. Se pueden ligar todos los intervalos, aunque con preferencia los ascendentes más que los descendentes.

El estudio de todos los tipos de articulación posibles es ideal llevarlo a la práctica mediante escalas y arpegios de todas las tonalidades, tanto ascendentes como descendentes.

Efectos sonoros [editar]

Para realizar los siguientes efectos de manera satisfactoria es recomendable emplear una lengüeta muy flexible, elástica y con suficiente cuerpo.[63]

Trino.
Trino.
Trinos
El oboe ejecuta todos los trinos mayores y menores comprendidos dentro de su tesitura, tanto en matiz fuerte como en piano. Posee en su mecanismo algunas llaves y prolongaciones que permiten realizar sin demasiada dificultad los trinos. Generalmente, los trinos realizados con los dedos meñiques de ambas manos son los más complicados, por ser estos los dedos menos habilidosos, y por tanto, requerirán más horas de práctica para ejecutarse con presteza. Al estudiar los trinos, se deberá obtener una perfecta regularidad tímbrica y dinámica. Para ello existen ejercicios específicos para dominarlos, como en el libro "La técnica del oboe" de Louis Bleuzet. Hay algunos trinos que, dadas las dificultades técnicas, no son muy usados por los compositores, como puede ser el trino de do-re, si-do o si - do . Al estudiar los trinos habrá que poner especial cuidado en la posición de los brazos y de las muñecas. El contacto de los dedos con las llaves debe ser ligero y relajado para no generar tensiones que dificulten una interpretación fluida.
Armónico.
Armónico.
Los sonidos armónicos.
Se consiguen haciendo las posiciones de las notas a la 12ª inferior y empleando las llaves de 1ª y 2ª octava. Los sonidos armónicos del oboe, a diferencia del clarinete y la flauta, que tienen un tubo cilíndrico, suenan ligeramente velados, debido al estrechamiento cónico del tubo. Los efectos sonoros que produce al emplearlos son de extremada dulzura y delicadeza. Estos sonidos abarcan desde el fa 4 al do 5.
Respiración continua.
Como su nombre indica, permite el flujo continuo del aire y permite realizar pasajes de larga duración sin pararse a respirar. Para ello habrá que inspirar normalmente y hacer un sonido; cuando haga falta respirar de nuevo, sin ir hasta el fin de la espiración, hacemos, sin parar de soplar, una reserva de aire en el interior de la boca, llevando la lengua atrás, colocada en forma de arco, como si pronunciáramos la gutural "g", e hinchando eventualmente las mejillas. De esta forma, la lengua actúa de compuerta que presiona el aire mientras se inspira por al nariz, llevando hacia delante la lengua y apretando de nuevo las mejillas.
Trémolo dental.
Se consigue colocando los dientes sobre la lengüeta suavemente y ejerciendo ligeros golpes de éstos sobre la lengüeta. Este efecto es poco espontáneo y se utiliza en notas breves, sobre todo en música contemporánea.
Sonidos de eco.
Se consiguen mediante dos instrumentos, uno de los cuales ejecuta un matiz fuerte y el otro contesta entre bastidores en matiz piano. Esta distancia entre los instrumentos es suficiente para atenuar el sonido. También se consigue mediante un instrumento gracias al contraste de matices fuerte – piano.
Sonidos dobles.
Consiste en tocar una nota y cantar otra mentalmente. Se consigue utilizando una parte del aire espirado para hacer vibrar la lengüeta y otra parte para hacer vibrar las cuerdas vocales.
Producciones multifónicas.
Para conseguir este efecto, la nota base debe ser del registro agudo. Sonaremos una nota en este registro y relajaremos los labios disminuyendo la presión hasta que aparezcan las notas inferiores.
Flatterzunge o Frullati.
Significa vibración de la lengua. Se consigue arqueando la lengua como si pronunciásemos la letra «r» española o italiana. También se consigue inclinando la lengüeta hacia el labio superior y moviendo la lengua rápidamente entre el labio superior y el velo del paladar.
Glissando.
Glissando.
Glissandos.
En el oboe son difíciles de ejecutar, teniendo mucha importancia la embocadura. Se consigue levantando muy poco a poco para pasar de una posición a otra. Los glissandos pueden ser ascendentes o descendentes, aunque resultan más fáciles de ejecutar los ascendentes.
Rollender Ton o sonido retumbado.
Este sonido se consigue oprimiendo fuertemente la base de la lengüeta, con lo que el sonido llega a hacerse intermintente.
Notas supersobreagudas.
Abarcan desde el la 5 hasta el do 6. Para obtener estas notas hay que distorsionar la embocadura no forrando los labios hacia el interior y colocando los dientes sobre la lengüeta. Gracias a la resistencia que ejercen conseguiremos estas notas. El sonido sobre el que se realiza esta operación sonará a la octava superior, consiguiendo el primer armónico, debido a la posición de los dientes, que forman un puente sobre la lengüeta, lo cual lleva a que se produzca el primer armónico.
Vibrato labial.
Este vibrato se realiza con los labios o embocadura. Se consigue mediante los movimientos ejercidos con los labios sobre la lengüeta. Este vibrato no se utiliza con carácter expresivo, sino para conseguir unos efectos. Durante la ejecución se debe tener presente que es un sonido muerto que está oscilando en el ámbito de altura de un cuarto de tono, y, por tanto, cualquier movimiento de vibrato puede destruir este efecto.
Cuartos de tono.
Se consigue mediante las digitaciones normales pero intercalando alguna llave que afine el instrumento la nota menos de un semitono; ya sea inferior o superior. Se puede conseguir este efecto por medio de un control de los labios, aunque esto es menos aconsejable, pues puede desafinar el instrumento.
Sonido smorzato.
Significa sonido amortiguado. Consiste en amortiguar el volumen del sonido con pequeños movimientos de la embocadura sobre la lengüeta, a modo de vibrato labial.

La familia de los oboes [editar]

La familia moderna [editar]

Familia del oboe
Familia del oboe
  • Oboe pícolo (del francés oboe musette). Afinado en mi o fa, una tercera menor o cuarta justa superior. Se utiliza en raras ocasiones.[64]
  • Oboe. Afinado en do.
  • Oboe de amor (del italiano oboe d’amore). Afinado en la, una tercera inferior. Posee una campana piriforme (en forma de pera) y una pieza de metal saliente en el extremo para sujetar la lengüeta llamada bocal, característica que mantendrán los siguientes miembros más graves de la familia.[4]
  • Corno inglés (del francés cor anglais). Afinado en fa, una quinta inferior. Es muy apreciado por su sonido y se emplea en numerosos solos orquestales. Tras el oboe suele ser el instrumento de la familia más empleado en formaciones numerosas.[4]
  • Oboe bajo o barítono. Afinado en do, una octava inferior. Su notación es la misma que la del oboe en clave de sol, pero su sonido real es una octava por debajo de lo escrito. Se emplea en raras ocasiones.[4]
  • Heckelfón. Inventado en 1904 por Wilhelm Heckel. Afinado en do, una octava inferior. Utilizado por Richard Strauss, entre otros, en obras como Salomé, Elektra o la Sinfonía alpina. Se discute si este oboe pertenece a la familia, dado que se suele confundir con el oboe bajo. También existe un heckelfón pícolo, homólogo al oboe pícolo (en fa), del que se hicieron muy pocas unidades.

La familia barroca [editar]

  • Oboe barroco. Precursor del oboe actual.
  • Oboe de amor barroco.
  • Oboe de caza (del italiano oboe da caccia). Está afinado una quinta por debajo del oboe. Su cuerpo está doblado y se cree que es el antecesor del corno inglés. De ahí que derive su nombre de corn anglé y su mala traducción a corno inglés.
  • Oboe contrabajo. Inventado en el siglo XVIII, este miembro de la familia está afinado dos octavas por debajo del oboe. Tiene un registro similar al del fagot, pero su calidad tímbrica es inferior, por lo que fue poco conocido, y apenas utilizado. Apenas quedan datos de su fabricación.

La familia tradicional [editar]

Véase también: Categoría:Oboe

La familia tradicional abarca todos aquellos instrumentos de doble lengüeta que se han conservado invariables a lo largo del tiempo y forman parte del folclore nacional musical de un país. Según el país recibe distintas denominaciones: en África Occidental, algaita; en Egipto, mizmar; en Armenia y Georgia, duduk; en China, bili, suona o guan; en Francia, bramevac; en Inglaterra, shawm; en Grecia, zourna; en la India, sahnai o nagasvaram; en Italia, piffaro; en Corea, piri; en España, tenora, dulzaina o donsaina, en Japón, hichiriki; en Turquía, zurna; y, por último; en Vietnam, kèn bầu.[34]

Obras para oboe [editar]

Véase también: Anexo:Obras para oboe

Las obras para el oboe abarcan desde las compuestas en el Barroco hasta la actualidad, pasando por el Clasicismo, Romanticismo y la música del siglo XX.

En el Barroco, destacan Tomaso Albinoni, Johann Sebastian Bach, Georg Friedrich Händel, Alessandro Marcello, Henry Purcell, Giuseppe Sammartini, Georg Philipp Telemann, Antonio Vivaldi, entre otros. En el Clasicismo, cabe mencionar a Vincenzo Bellini, Domenico Cimarosa, Carl Ditters von Dittersdorf, Gaetano Donizetti, Wolfgang Amadeus Mozart, Antonio Salieri, entre otros.

En todas las épocas hay compositores notables que escribieron para el instrumento, a excepción del periodo romántico (siglo XIX) debido a la popularidad de las capacidades virtuosísticas del violín y el piano. Sin embargo, el oboe seguía conservando una posición prominente en el repertorio sinfónico (particularmente en las obras de Brahms, Mahler, Wagner y Bruckner), y su relativo, el corno inglés también se convirtió en un importante timbre orquestal.

En el siglo XX, el oboe como solista regresó con las manos de expertos como Leon Goossens, Pierre Pierlot, Lothar Koch y Heinz Holliger. Holliger estudió oboe y composición con Pierre Pierlot y Pierre Boulez respectivamente, y su combinación de sus habilidades técnicas no solo resultó en una indudable brillantez, sino en nuevas técnicas interpretativas. Su influencia ha inspirado a compositores como Luciano Berio, Ernst Krenek, Henri Pousseur, André Jolivet, Krzysztof Penderecki y Hans Werner Henze para componer para el oboe.

Empleo fuera de la música clásica [editar]

A pesar de que el oboe apenas se usa en otros géneros musicales que no sean el clásico, ha habido unas pocas excepciones notables.

Música tradicional y folclórica [editar]

Aunque se emplean los oboes tradicionales sin llaves en muchas tradiciones musicales en Europa, el oboe moderno se ha usado poco en la música popular. Una excepción fue Derek Bell, arpista del grupo irlandés The Chieftains, que usó el instrumento en algunas interpretaciones y grabaciones. La banda estadounidense de contradanza Wild Asparagus[65] , establecida en Massachusetts, también emplea el oboe, tocado por David Cantieni. El músico popular Paul Sartin[66] toca el oboe en varias bandas inglesas de música folclórica entre las cuales se incluyen Faustus[67] y Bellowhead.[68] El gaitero y fabricante de gaitas Jonathan Shorland toca el oboe con las bandas Primeaval y Juice, y antes tocaba con Fernhill, que tocaba música tradicional de las Islas Británicas.

Jazz [editar]

A pesar de que el oboe nunca ha ocupado un lugar importante en el jazz, algunas bandas, como la de Paul Whiteman, lo incluían con fines colorísticos. El multi-instrumentalista Garvin Bushell (1902-1991) tocaba el oboe en bandas de jazz ya en 1924 y usó el instrumento durante toda su carrera; grabó finalmente con John Coltrane en 1961.[69] Gil Evans escribió para el instrumento en su famosa colaboración en el álbum Sketches of Spain de Miles Davis. Aunque principalmente es intérprete de saxofón tenor y flauta, Yusef Lateef fue de entre los primeros (en 1963) en usar el oboe como instrumento solista en interpretaciones y grabaciones de jazz moderno. El compositor y contrabajista Charles Mingus le dio al oboe (tocado por Dick Hafer) un corto pero importante papel en su composición «I.X. Love» en el álbum de 1963 Mingus Mingus Mingus Mingus Mingus. Marshall Allen en ocasiones tocaba el oboe con Sun Ra.

Con el nacimiento del jazz fusión a finales de la década de los 1960 y su continuo desarrollo durante la década siguiente, el oboe empezó a ocupar un papel más importante en la composición, reemplazando en ocasiones al saxofón en su papel de solista. El oboe fue utilizado con mucho éxito por el multi-instrumentista galés Karl Jenkins en sus obras con los grupos Nucleus y Soft Machine, y por el intérprete de instrumentos de viento madera estadounidense Paul McCandless, cofundador del Paul Winter Consort y, después, de Oregon. Romeo Penque también tocaba el oboe en el albúm de Roland Kirk de 1975 Return of the 5000 Lb. Man, en la canción "Theme for the Eulipions."

La década de 1980 vio un creciente número de oboístas intentando elaborar obras no clásicas, y muchos intérpretes notables han grabado y interpretado música alternativa con el oboe. Algunos grupos de jazz de hoy en día influenciados por la música clásica, como la Maria Schneider Orchestra, actúan con el oboe.

El multi-lengüetista Charles Pillow hace empleo del oboe y ha realizado una grabación pedagógica para tocar jazz con el oboe.[70]

Rock y pop [editar]

El oboe se ha usado de forma esporádica en grabaciones de rock, generalmente tocado por músicos de estudio en grabaciones de canciones específicas.

A finales de la década de 1960 y en la década de 1970, varias bandas que surgieron empleaban el oboe como miembro, por ejemplo The Moody Blues (Ray Thomas), Henry Cow (Lindsay Cooper), New York Rock & Roll Ensemble (Martin Fulterman y Michael Kamen), Roxy Music (Andy Mackay), Electric Light Orchestra (Roy Wood), Wizzard (Roy Wood), y Japan (Mick Karn). Los oboístas de esas bandas generalmente usaban el oboe como segundo instrumento, no tocándolo en cada canción. Sin embargo, Japan y Roxy Music usaron el oboe con bastante frecuencia.

Desde la década de 1990, el oboe ha sido empleado en el rock de manera notable por Sigur Rós (tocado por Kjartan Sveinsson), así como por el músico de indie rock Sufjan Stevens (que también toca el corno inglés y a menudo mezcla ambos instrumentos en sus álbumes). Jarlaath, el vocalista de la banda francesa de gothic metal, Penumbra, toca el oboe en varias de sus canciones, así como Robbie J. de Klerk, el vocalista de la banda holandesa doom/death metal melódico llamada Another Messiah.

Una lista de ejemplos del empleo histórico del oboe en el rock:[71]

Año Banda Álbum(es) Oboísta
1964 Peter and Gordon I don't want to see you again
1965 Sonny & Cher I Got You Babe[72] Harold Battiste
1967 The Turtles Happy Together[73] [74]
1969 The Classics IV Traces [of Love]
1969 The Moody Blues In Search of the Lost Chord (1968)
On the Threshold of a Dream
Ray Thomas
1970 The Move Looking On
Message from the Country
Roy Wood
1974 Mike Oldfield Hergest Ridge[75] Lindsay Cooper
June Whiting
1983 China Crisis Working with fire and steel, Possible pop songs volume two Steve Levy
1985 Madonna «Crazy for You»[76] George Marge
1987 The Go-Betweens Tallulah: «Bye Bye Pride»
16 Lovers Lane: «Clouds»
Amanda Brown
1988 Tanita Tikaram Twist in My Sobriety Malcolm Messiter
1991 R.E.M. Out of Time: «Endgame»
1992 R.E.M. Automatic for the People Deborah Workman
1992 Portastatic Who Loves The Sun Carrie Shull
1994 Seal Batman Forever (BSO):«Kiss from a Rose»[77]
1995 Queen Made in Heaven: «It's A Beautiful Day» John Deacon
2001 Stereophonics Handbags & Gladrags
2008 Dave Matthews Band Bartender (en directo) Leroi Moore

Música cinematográfica [editar]

El oboe se emplea con frecuencia en la música cinematográfica, a menudo para representar una escena triste o dolorosa. Uno de los más destacados usos del oboe en una banda sonora es en la canción titulada «Gabriel's Oboe», de la banda sonora de Ennio Morricone de la película de 1986 La Misión (oboísta: Joan Whiting).[78]

También aparece como solista en el tema Across the Stars de la banda sonora de John Williams en la película de 2002 Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones.[79]

Referencias [editar]

Notas [editar]

  1. Bate, p. 464
    «The French word hautbois (high-, strong-, loud-, or principal-wood) in its various spellings was applied to the smaller members of the shawm family»
  2. Philippe Vicente. dechile.net: Etimología de Oboe (en español). Consultado el 17-09-2008.
  3. Javier Gómez. La orquesta y sus instrumentos (en español). Consultado el 17-09-2008.
  4. a b c d Baines p. 96. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  5. V.V.A.A.. rae.es: Oboísta - Definición del Diccionario de la Real Academia Española (en español). Consultado el 17-09-2008.
  6. Bate, p. 462
  7. a b c Baines p. 101-106. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History: Thumbplate System (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  8. a b Pineda, p. 28
  9. a b Pineda, p. 29
  10. Justin Locke. A Really Young Person's Guide to the Orchestra: 5. What is "tuning"? (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  11. Samuel & Jason. Library.thinkquest.org: Did you know? (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  12. OSESP afinando los instrumentos (en español). Consultado el 17-09-2008.
  13. The Austin Symphony: Why do all the musicians tune to the oboe? (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  14. EncartaTM: Instrumentos de viento-madera: Oboe (en español). Consultado el 17-09-2008.
  15. Bate, p.473
    «While never regarded as an easy instrument to learn, the oboe, by reason of its expressiveness, variety of tone and great dynamic range, is probably one of the most rewarding.[...] In more modern works oboe solos are at times carried up to the extreme notes with great effect, and here the vocal quality of the middle register is replaced by a unique and valuable incisiviness»
  16. Michel Austin. The Hector Berlioz Website: Extracts from the Treatise on Instrumentation and Orchestration (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  17. Pineda, p. 30
  18. Donington, p.167
  19. Baines p. 37. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  20. Pineda, p. 33
  21. a b Pineda, p. 34
  22. Baines p. 92. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  23. Pineda, p. 67
  24. Pineda, p. 68-76
  25. Pineda, p. 77-85
  26. Baines p. 76-90. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  27. Baines p. 91. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  28. Bate, p. 462
    «As made today, the oboe consists of a slender tube of hardwood (occasionally of ebonite, plastic or metal, and in earlier years, of rosewood, boxwood or some fruit-tree woods) some 59 cm long, [...]»
  29. Marigaux (1935). marigaux.com: Detalles del Oboe Profesional Line M2 (en inglés y francés). Consultado el 17-09-2008.
  30. Buffet-Crampon & Companie a Paris (1825). Buffet-Crampon.com: Detalles del Oboe Profesional semi-automático GREEN LINE (BC3613G) (en inglés y francés). Consultado el 17-09-2008.
  31. Marigaux (1935). marigaux.com: Detalles del Oboe Profesional Line 2000 (Modelo 2018) (en inglés y francés). Consultado el 17-09-2008.
  32. a b c d Guna Vilar, p. 13
  33. Jesús Ignacio Pérez Perazzo. historiamusica.com: A partir de la Antigua Grecia (en español). Consultado el 17-09-2008.
  34. a b H.S. Herzka. Schalmeienwelt.net: Oboes - Countries and Names (en varios idiomas). Consultado el 17-09-2008.
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  36. Encyclopedia Britannica, 11th Edition. Oboe, Hautboy (en inglés). Consultado el 20-09-2008.
  37. Ministère de la Justice. La résidence des chanceliers, l'empreinte de Louis XIV, les tapisseries des Gobelins, le chancelier de France (en francés). Consultado el 17-09-2008.
  38. Ana Starr. The Oboe: A Short History (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  39. a b c Pineda, p. 19
  40. a b Pineda, p. 20
  41. Ellen T. Harris. Wynton Marsallis -Baroque Duet (CD):Liner Notes (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  42. a b Pineda, p. 21
  43. a b Pineda, p. 22
  44. a b Pineda, p. 23
  45. Marco Antonio Mazzini (trad.). Breve historia de los maestros de clarinete en Europa y sus métodos (en español). Consultado el 20-09-2008.
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  49. Tula Giannini. "Frédéric Triebert (1813-1878), Designer of the Modern Oboe: Newly Found Archival Documents Featuring the Inventory and Auction of his Musical Instrument Enterprise." (en inglés). Consultado el 18-09-2008.
  50. a b c Pineda, p. 26
  51. a b Baines p. 106-111. Courier Dover Publications: Woodwind Instruments and Their History: Conservatoire System (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  52. Por tanto el sistema seis o sistema A6 equivale al modelo de conservatorio actual y al sistema Gillet.
  53. a b Pineda, p. 27
  54. Covey Oboes. Other Oboe Manufacturers (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
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    «His two books, "Woodwind Doubling: the saxophonist guide to playing flute, clarinet and oboe" and, "Jazz Playing for Oboe Music Minus One"»
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  72. Donald's Encyclopedia of Popular Music (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
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  74. The Turtles Sheet Music (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
    «With its incessant and infectious guitar riff, addictive chorus and backing vocals, simple drum and organ parts, and even an oboe playing along during the second chorus, "Happy Together" is perhaps the quintessential example of fresh, feel-good 1960s American pop despite its somewhat ironical tone and the fact that its verses are in a minor key.»
  75. Mundo Mike Oldfield: Hergest Ridge (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
  76. Madonna Information Report Number 600 -- February 26-27, 2001 (en inglés). Consultado el 17-09-2008.
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  78. Ennio Morricone - Gabriel's Oboe from The Mission concert (en varios idiomas). Consultado el 17-09-2008.
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Bibliografía [editar]

Empleada [editar]

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Recomendada [editar]

  • Artley, Joe: How to make double-reeds. Londres: Jack Spratt, 1968. ISBN 1005727.
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Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

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